Proyecto de ilustración tradicional realizado con pinturas pastel, tomando como referencia la sensibilidad estética y narrativa presente en la obra de Rebecca Dautremer.
La composición combina la figura de un personaje con un paisaje invernal, utilizando una paleta de tonos suaves y fríos para crear una atmósfera evocadora y melancólica.
Se trabajó especialmente la expresividad del rostro, la integración entre personaje y entorno y el tratamiento de las texturas propias del pastel.
El resultado busca transmitir una sensación de misterio y contemplación, acercándose al lenguaje visual característico de la ilustración editorial contemporánea.

