Obra realizada con técnica de óleo sobre lienzo, representando un paisaje boscoso de carácter naturalista.
La composición guía la mirada a través de un sendero que atraviesa la escena, creando sensación de profundidad y recorrido visual.
Se trabajó especialmente la relación entre luces y sombras, así como la riqueza cromática de la vegetación y los tonos cálidos del primer plano.
El uso del óleo permitió desarrollar texturas, matices y transiciones de color que aportan atmósfera y realismo a la obra, evocando la tranquilidad y belleza del entorno natural.

